Es muy conocido que el maíz es el único otro componente del pienso que contiene una cantidad significativa de grasa (cerca del 4% de su peso, muy similar en su composición al de girasol). Por ello es fundamental valorar ambas fuentes para conseguir un pienso equilibrado en grasa.Nuestros tres tipos de grasas para cerdo ibérico tienen la mejor composición para infiltrarse dentro de la carne del jamón. Pero si lo que realmente buscamos es imitar el buen sabor que el jamón ibérico adquiere con la bellota, tal vez deberíamos buscar una mezcla de carbohidratos que sea similar a ella.
Como nuestras grasas "ibéricas" provienen principalmente de oliva, aplicándoselas a los cerdos recuperamos la antigua costumbre española de conducir los cerdos al olivar recién recolectado, para alimentarlos con los restos de aceitunas esparcidos por el suelo.
Opuestamente al sebo, deben darse cuenta de las ventajas de nuestras clases de grasoleínas ibéricas. Así, incluso el sebo de procedencia únicamente de cerdo ibérico (que es muy dificil de comprobar y creer), es usualmente una mezcla de grasas de varias clases de cerdos ibéricos, los alimentados exclusivamente con bellota, y aquellos con otros tipos de alimentación. Sólo nuestras grasoleínas siempre tienen una composición fija y precisa para cumplir los requerimientos de ACERIBER.
Estas grasoleínas no deben ser usadas con cerdos de menos de 12/14 kg de peso vivo. En edades jóvenes es más conveniente usar materiales reengrasados; o incluso aceite de girasol, pero el aceite de girasol común, y no el "aceite de girasol de alto oleico", que es más caro y no aporta ventajas que el común (no tiene sentido buscar esta calidad, ya que las clases comunes de aceite aportan el 60% y el 70% de ácido oleico; más de lo requerido).
Lo que es necesario en las grasoleínas, aceites ácidos, es un proceso preciso de purificación y un estricto proceso de control. RIOSA garantiza en sus productos un pH=5.5, que es muy importante para que sea inocuo para el animal; más aun en las crías. Además entregamos nuestros productos a 55 ºC de temperatura, como resultado del proceso de "stripping" que les aplicamos (un vacío y un chorro de vapor, para liberarlos de peróxidos y residuos de disolventes, eliminar el fuerte olor a oliva, y desecarlas hasta un punto inferior al 1.5% de humedad).
Reciclando residuos grasos, RIOSA juega su papel en la protección del medio ambiente, ayudada por una severa depuración del agua de sus instalaciones, conseguida gracias a los últimos avances tecnológicos.